La historia viva de México en la Hemeroteca de EL UNIVERSAL


Acervo histórico de 98 años, bajo el resguardo de “El Gran Diario de México”, al alcance de periodistas, investigadores, historiadores y público en general.

Xochiketzalli Rosas /CIDAU-Hemeroteca

Con la humareda de la Revolución, EL UNIVERSAL coloreó sus primeras páginas y desde sus inicios se convirtió en testigo medular de los vaivenes del México del siglo XX. Se caracterizó por albergar la tradición literaria de nuestro país con las colaboraciones de escritores como Salvador Novo, Amado Nervo, Xavier Villaurrutia, entre muchos otros. Más de nueve décadas que “El Gran Diario de México” ha logrado cronicar día con día nuestro México.

Acontecimientos que se hospedan en su Hemeroteca, un espacio en donde se encuentra integrado, custodiado y preservado el acervo de la valiosa colección de los periódicos que han ido registrando la historia de nuestro país y del mundo durante estos 98 años.

Al entrar a la Hemeroteca de EL UNIVERSAL se pueden apreciar desde los anuncios publicitarios de los zapatos y vestidos que ya no se usarán o que se quisieran vestir; observar las carteleras del teatro y el cine de la Época de Oro que ya se fue; encontrar a los personajes que alguna vez fueron jóvenes y participaron en los grandes conflictos de la humanidad, y quizá salir enamorado del aroma del papel y la tinta envejecida,porque es como una máquina del tiempo: al hojear los periódicos se recrean las imágenes y hechos de la historia, que reviven cada vez que se leen; cada vez que se vuelve, una y otra vez, al pasado.

Esta fue la razón para crear dicho recinto. Para la celebración del 70 aniversario del diario, en abril de 1986, Alejandro Jiménez, actual subdirector de Opinión, fue el encargado de realizar la primera revisión del acervo para establecer la metodología y elaborar la colección de siete tomos llamados “Hemeroteca de EL UNIVERSAL”, la cual recogió y sintetizó la memoria periodística de la casa editorial desde que se fundó el 1 de octubre de 1916 hasta 1986.

Proyecto que vería la luz hasta 1988, cuando Jiménez, junto con Fernando Sotres, colaborador externo del diario y empedernido investigador hemerográfico, y otros investigadores terminaron la colección. El primer producto periodístico de la Hemeroteca, el cual le concedió su rescate y conservación.

“Esa colección se regalaba con la suscripción, por lo que rompió récord. Y entonces, se comprendió la riqueza que se tenía, la información de contexto que se podía usar en los grandes temas. Se le dio un uso periodístico”, relata Alejandro Jiménez, quien estuvo a cargo de la Hemeroteca durante 19 años.

Así, tras la sacudida telúrica que se registró el 19 de septiembre de 1985 en varios estados de la República, por el sismo de 8.1 en la escala de Richter, el matutino decidió trasladar su acervo periodístico, que se encontraba en una de sus bodegas en el número 174 de la Calle de Allende, en la colonia Guerrero, a las actuales instalaciones Reforma y Bucareli y conformar su Hemeroteca para abrirla al público.

Sotres y Jiménez fueron los encargados de aquel titánico rescate de 70 años de periódico, que por órdenes del entonces subdirector editorial, Alfonso Maya, serían salvados de los efectos que les había causado el paso del tiempo y el temblor del 85.

Las colecciones de EL UNIVERSAL, EL UNIVERSAL GRÁFICO, primer diario vespertino del país, EL UNIVERSAL ILUSTRADO, “El Gran Semanario de México” de 1917 a 1940 y demás documentos históricos: El Hijo del Ahuizote, la revista francesa L´Illustration y los magazines estadounidenses Time y Life, fueron restaurados y conservados por medio de una esterilización nuclear.

“En la década de los 80, la esterilización por rayos gamma se estaba posicionando como el mejor método con ventajas inigualables (simple, directa y confiable) para la destrucción completa de toda forma de vida de microorganismos (esporas, bacterias, virus, hongos u otros)”, cuenta Sotres, actualmente investigador independiente.

Fue en el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), en la planta de Salazar, Estado de México, que el acervo histórico de 70 años fue colocado en 400 contenedores (cajas de aluminio) para ser sometidos al esterilizador de Cobalto 60, el cual era utilizado por vez primera en México para la limpieza nuclear de una hemerografía como la nuestra.

En un par de textos publicados en la edición del 15 y 16 de enero de 1988, EL UNIVERSAL informó a sus lectores del éxito de la limpieza al proteger a los diarios de toda serie de parásitos y ayudar a reafirmar la tinta en el papel, por lo que el acervo se colocaría con las condiciones físicas, de temperatura y humedad adecuadas para abrirse al público para su consulta.

Sotres diseñó los estantes más adecuados para colocar los tomos encuadernados y, después, se colocaron bajo un sistema de refrigeración para su conservación y evitar el maltrato. Todo con el paso de los años; cambiando de un sitio a otro dentro del mismo edificio por cuestiones de espacio.

Sin embargo, el custodio más disciplinado del acervo de la Hemeroteca fue don Manuel Sobreira, quien enamorado de la paginas entintadas de información, contribuyó con la recolección diaria de cada uno de los ejemplares del periódico para que no faltara ni una sola página; hombre que la cuidó hasta el día de su muerte, cuando cedió la estafeta a Alejandro Jiménez en 1986.

Por eso, el 11 de julio de 1990, el Presidente y Director General de LOS UNIVERSALES, Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, develó la placa que da nombre a su acervo histórico: Hemeroteca “Manuel Sobreira Galindo”, en memoria de aquel trabajador del diario, como “un acto de justicia para quien fuera el primer encargado del acervo y cuyo celo contribuyó a la sobrevivencia del valioso material”, expresó el sr. Ealy en su discurso.

Así, desde 1989, en la Hemeroteca se impulsó la investigación y elaboración de varios libros y del “Hemeroscopio”, publicación interna mensual de 69 números con el objetivo de rescatar la incalculable riqueza de la historia viva que resguarda EL UNIVERSAL. Actualmente se constituye por un equipo profesionalizado para erigirse como un espacio dedicado a la investigación periodística.

Publicaciones y servicios

El equipo de investigadores de la Hemeroteca, coordinado por Alejandro Jiménez, publicó numerosos libros entre ellos: en 1988, dos tomos de “70 años de la caricatura en México”; en 1989, tres tomos de “La Segunda Guerra Mundial desde EL UNIVERSAL”; en 1990, tres tomos de “Del Palacio de Invierno a la Perestroika”; en 1992, tres tomos de “Las relaciones Iglesia-Estado en México 1916-1992”; en 1993, tres tomos de “Sucesiones, destapes y elecciones presidenciales 1916-1988; en 1994, tres tomos de “Movimientos armados en México 1917-1994”.
Las colecciones de EL UNIVERSAL, EL GRÁFICO, EL UNIVERSAL ILUSTRADO, así como la colección completa de la revista Todo, fundada y dirigida por Félix F. Palavicini después de su salida de esta casa editorial, están abiertas al público vía nuestro departamento del Servicio Sindicado.
La colección de EL UNIVERSAL se encuentra microfilmada desde su primer número.

*Pie de Fotografía

La Hemeroteca de EL UNIVERSAL