Regino Hernández, una pluma vigorosa


Las grandes exclusivas del periodista hicieron época en las páginas de EL UNIVERSAL

Xochiketzalli Rosas / CIDAU-Hemeroteca

xochiketzalli.rosas@eluniversal.com.mx

Nunca imaginó que sería periodista. Su más grande anhelo era ser general; por eso, cuando tenía 16 años, en 1914, se mudó de su natal Cunduacán, Tabasco, a la Ciudad de México para ingresar al Colegio Militar. Con el grado de teniente estuvo al lado del presidente Madero y en 1916 viajó a Guerrero y se unió a los enemigos del gobierno de Venustiano Carranza, lo que le valió su captura y traslado, junto con cuatro compañeros, a la cárcel de Belém en la capital del país para ser juzgado por un Consejo de Guerra.

Los fallos solían ser implacables: la muerte. Sin embargo, aquella mañana en que lo sacaron de las galerías, el jurado escuchó al defensor y tardó más de una hora en deliberar, no fue de inmediato como solía ser. Todos sus compañeros fueron condenados a muerte y Regino fue absuelto. José Luis Martínez, en su libro La vieja guardia. Protagonistas del periodismo mexicano, relata que el general Rubén García, asesor del Consejo de Guerra y que lo conocía como alumno fue quien lo defendió con vehemencia.

Cuando él se marchó sus compañeros morían bajo las balas del pelotón. Contrariado por la experiencia, caminó sin rumbo por la ciudad hasta llegar a la Alameda Central. Tras unas horas de sueño en una banca, despertó con la idea de encontrar trabajo para ahorrar unos pesos y poder regresar a Tabasco. Caminó sobre la calle de Plateros (ahora Francisco I. Madero) y fue en la esquina con Motolinía, en el edificio Gambrinus, donde encontró las primeras instalaciones de EL UNIVERSAL.

Admirado observó las rotativas escupiendo las hojas de papel entintadas de la información del día. No imaginó el curso que tomaría su vida cuando entró. Vestido con su uniforme de cadete esperó al director y fundador del matutino, Félix. F. Palavicini; así inició su trabajo en “El Gran Diario de México”: como ayudante de talleres. Su primer instrumento de trabajo fue una escoba y su sueldo fue de dos pesos al día. En dos semanas, por su buen trabajo, fue ascendido a office boy de la redacción, ganando cuatro pesos por día.

Y entonces ocurrió su primera cobertura periodística, así de la nada. Palavicini sabía lo que le había ocurrido en la cárcel de Belém, así que lo envió a aquel sitio al Consejo de Guerra del general Lucio Blanco, fiel al Carrancismo. Hernández Llergo llegó con lo que se convertiría su nuevo instrumento de trabajo: un par de hojas blancas y un lápiz. Esa noche escribió todo lo que escuchó y miró, al regresar transcribió a máquina toda la información, por órdenes de Juan Carlos Quiroz, jefe de redacción, quien le dijo que después redactaría la nota. Con esa idea Regino se fue a descansar.

Al día siguiente el titular: “El Gral. Lucio Blanco fue absuelto ayer por el C. de Guerra”, la nota principal de la primera plana de EL UNIVERSAL del 21 de septiembre de 1917; una crónica puntual del juicio. La firma: Regino Hernández Llergo. Él no lo podía creer, no sabía que se publicaría así y que así iniciaría su camino en las letras periodísticas.

Desde entonces su carrera se caracterizó por grandes exclusivas como la nota del retorno a México y asesinato del general Aureliano Blanquet, quien había aprehendido a Madero y formó parte del gabinete de Victoriano Huerta, publicadas el 17 y 19 de abril de 1919 en la primera plana de EL UNIVERSAL.

Escribió la crónica del fusilamiento y una emocionante entrevista en los últimos momentos del general felixista Francisco de Paula Álvarez, en una cobertura publicada en las primeras planas de EL UNIVERSAL del 20 al 23 de abril de 1919.

cronica

Y la gran entrevista que le realizó al “Centauro del Norte”, que se publicó del 12 al 18 de junio de 1922. EL UNIVERSAL presentó el encuentro que ocurrió a dos años del retiro de Francisco Villa de la Revolución, acompañado de imágenes que retrataban la vida de Villa en su Hacienda en Canutillo en Parral, Chihuahua, junto a su esposa e hijos. Muchos historiadores afirman que en esta entrevista Villa signó su sentencia de muerte en el momento que manifestó su preferencia por Adolfo de la Huerta sobre Plutarco Elías Calles para ocupar la presidencia.

entrevista fco villa

Publicación de la entrevista realizada al “Centauro del Norte”

Regino Hernández Llergo, luchador de rectitud pura y periodista lúcido, tras aquel trabajo periodístico que le valió la fama, se convirtió en jefe de redacción de esta casa editorial, al lado del ingeniero Palavicini, quien lo consideró su brazo derecho; por lo que en 1921 creó EL UNIVERSAL TAURINO. Y cuando las circunstancias así lo apremiaron abandonó EL UNIVERSAL junto con el fundador.

Así, salió del país y en Los Ángeles, California, continuó su carrera y fundó La Opinión. Regresó a México en 1937 y con su primo José Pagés Llergo fundó la revista Hoy. Al año siguiente creó la revista Rotofoto; en 1942 Mañana y en 1949 Impacto.

Aquella pluma vigorosa nacida en 1896, maestro y guía de varias generaciones de periodistas, colocó el punto final a su gran carrera cuando murió el 15 de noviembre de 1976 a las 13:30 horas, víctima de una complicación renal, dejando como herencia la verdad que hería conciencias y denunciaba injusticias.

Reconocimientos
El 5 de diciembre de 1964, don Regino Hernández Llergo recibió la medalla Francisco Villa en representación de las Juventudes Villistas del Estado de Durango.

El 21 de septiembre de 1988, una estatua de don Regino Hernández Llergo fue entregada al gobierno del Estado de Tabasco, en el X aniversario de su muerte.