Viaje al fin del mundo


El 21 de enero de 1970 LOS UNIVERSALES anunciaron que conquistarían La Antártida, esta misión estuvo a cargo  del reportero Oscar del Rivero

Perla Miranda

Con 99 años de vida,  EL UNIVERSAL se caracteriza por ser un diario que no se conforma con la información recibida por cables, se esfuerza por ser un espectador en primera fila de los acontecimientos que marcan la historia nacional e internacional y así poder plasmarlo en sus páginas.

El 27 de enero de 1970 Oscar del Rivero, reportero de EL UNIVERSAL, se convirtió en el primer periodista mexicano en pisar La Antártida. No fue un viaje sencillo, primero se le hicieron estudios médicos y psicológicos para asegurar que era candidato ideal para la travesía, debían comprobar qué su cuerpo era capaz de soportar el clima hostil del sexto continente.

Durante diecisiete días El Gran Diario de México publicó en sus primeras planas los reportajes realizados por su enviado especial.

A 45 años de esta expedición   Oscar del Rivero contó a EL UNIVERSAL cómo fue su viaje y las impresiones que lo marcaron de por vida y aseguró que la conquista al Polo Sur fue consecuencia de la visión periodística del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz.

Oscar acababa de regresar al país y se encontró con una carta dirigida a la dirección general del diario en la que en reconocimiento a sus viajes por el mundo lo invitaban al Polo Sur, el licenciado Ealy Ortiz autorizó el viaje de inmediato y dijo “vamos a mandarte al polo sur, a ver si llegas”, pues nadie podía garantizarlo.

El viaje duró alrededor de mes y medio por los entrenamientos que el reportero recibió en Washington, San Francisco y Nueva Zelanda, llegó a la Antártida casi al final del verano que comienza en octubre y termina en los primeros días de marzo.

El primero en saber que Oscar había pisado el continente antártico fue el licenciado Ealy Ortiz, le escribió en un breve informe: “Estimado licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, le comunico que hoy llegué al Polo Sur”.

“Lo que más recuerdo del viaje es que desde 1970 tuve el privilegio de captar el gran problema de  calentamiento global, en mi primera nota señalé  que podía haber un cataclismo por el deshielo y que si eso ocurría la antártida iba a desplazar su mole de hielo y los mares del mundo iban a subir, me imaginé a la estatua de la libertad cubierta de agua hasta la nariz, hace dos años la revista National Geographic usó la imagen que vislumbré hace tantos años, fue curioso”.

Otro momento que impacto la vida del reportero fue que pudo darle la vuelta al mundo en siete segundos “me paré en el poste polar, este poste señala la confluencia de los 360 grados de la esfera terrestre, si das una vuelta a este eje es una vuelta físicamente real al mundo, es geográficamente correcto, astronómicamente correcto, das la vuelta al mundo, yo me puse a jugar daba dos pasos hacia atrás, o hacia delante iba  al ayer o al mañana”.

El mejor reconocimiento

Cuando regresó de la Antártida, Oscar fue recibido con gran afecto, sus compañeros de EL UNIVERSAL organizados por un reportero de sociales conocido como Don Chon, le ofrecieron un banquete, el 5 de marzo  se leía en las páginas de este diario “Oscar del Rivero Martínez, el primer mexicano y periodista latinoamericano que hizo un viaje de observación a La Antártida, recibió ayer un cariñoso homenaje de parte de EL UNIVERSAL, Compañía Periodística Nacional, S.A y del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa con un banquete que se sirvió en el Centro Asturiano”.

Además recibió de manos del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz una misiva en la que era laureado por su serie de reportajes   y se le agradecía su alto profesionalismo “gracias a su trabajo, todos los que formamos parte de la gran Familia Universal sentimos un poco como que hemos visitado ya la Antártida”, Don Oscar aseguró que es el mejor elogio que ha recibido.

EL UNIVERSAL siempre será mi casa

Oscar del Rivero trabajó más de 28 años en este impreso, se retiró porque fue llamado a trabajar en las filas gubernamentales pero nunca ha dejado de querer a esta casa editorial.

“¿Qué me dejó EL UNIVERSAL? Pues la realización de mi vida periodística, si quise un periódico fue al UNIVERSAL GRÁFICO y alguna vez se lo dije al licenciado Ealy Ortiz, que  sería el periódico del futuro”.

El autor de “Odisea Antártica” afirmó que el gran mérito del licenciado Ealy Ortiz es darle vida al periodismo “yo podría decir que EL UNIVERSAL es la crónica de la humanidad porque refleja en sus páginas de cerca ya de 100 años la historia del mundo”.

Su vida, una odisea

El 7 de octubre de 1931,  en Tequila, Jalisco, nació Oscar del Rivero.

Entre los seis y siete años de edad  la tragedia marcaría su vida, quedó huérfano luego de que sus padres fueran víctimas de malaria.

Desde pequeño tuvo la necesidad de mirar para los demás, fue lazarillo y de los ciegos asumió la idea de aprender a observar, también le gustaba escribir cartas imaginarias.

En su biografía titulada “Odylo” Del Rivero cuenta: “Fue así que me daría cuenta tempranamente, que mis dos armas personales para salir avante eran mis ojos para mirar por otros y la cualidad de poder escribir o describir lo que miraba o había visto”.

En la adolescencia logró terminar la primaria, después ingresó al Colegio Vocacional y Profesional de Montemorelos, en Nuevo León, fue admitido como interno con media beca la cual mantenía vendiendo libros en los periodos vacacionales.

Obtuvo un empleo en Petróleos Mexicanos pero la inquietud de servir a los demás lo impulsó para que en el año de 1953 fuera  fundador del diario “La Opinión de Poza Rica”, cinco años después lograría cumplir uno de sus grandes  sueños vivir en el  DF, en octubre de 1958 comenzó a laborar en el periódico “Zócalo, diario de la Nación” y a inicios de  1961 fue admitido como redactor suplente de “EL UNIVERSAL” y “EL UNIVERSAL GRÁFICO”.

Entre sus grandes coberturas destaca que fue el primer corresponsal mexicano en la Guerra de Vietnam.

En 1971 fue invitado especial a la inauguración de Disney World por el hermano de Walt, el señor Roy O. Disney a quien entrevistó en exclusiva para EL UNIVERSAL, diez años después estuvo presente en   la celebración de la primera década del parque de diversiones como cronista distinguido.

En 1981  como consecuencia del asesinato del corresponsal de guerra del periódico “Uno más uno” Ignacio Rodríguez en El  Salvador, en calidad de presidente de la Asociación Mexicana de Redactores de Aviación (AMRA), organizó un homenaje luctuoso en el Aeropuerto de la Ciudad de México y viajó al Salvador para indagar que es lo que le había ocurrido a su compañero, entonces propuso a la ONU que se debía establecer un código de garantías mínimas en lugares de conflicto.

Ha sido galardonado con siete Premios Nacionales de Periodismo otorgados por el Club de Periodistas.

Actualmente se dedica a escribir  un libro titulado “Oscar del Rivero, reportero internacional”.